Estudio de casos: Miedo a conducir. El coche y sus simbolismos.

Miedo a conducir

Os presento el caso de una mujer que desde hace un año presenta ansiedad cuando tiene que conducir su coche para desplazarse. Se le acelera el corazón, se pone nerviosa y tiene miedo. Cuando le ocurre esto lo ve todo como si estuviera dentro de un túnel, se agobia y tiene una sensación como si no tuviera salida.

Cuando va conduciendo le preocupa que pueda perder el control, y tiene que tener la mente ocupada haciendo cosas para que esto no le suceda. Tiene la necesidad de parar el vehículo, pero esto no lo puede hacer cuando por ejemplo está en una autovía o carretera transitada.

 

Si prefieres escuchar el Post puedes hacer clic en el reproductor. 

Solo de pensar que tiene que coger el coche le entra ansiedad.

Durante este tiempo ha intentado gestionar el estrés que le produce esta situación evitando coger el coche, pero claro, ésta no es la solución.

Tenemos que ir al origen de lo que le sucede para intentar aplicar otra solución más adecuada.

Cronología del síntoma

Si esto le sucede desde el año pasado, tenemos que ir a ese momento de su vida para analizar qué es lo que está viviendo la persona y le genera estrés.

Este momento fue acuñado como  “Acontecimiento Vital Estresante” por los psiquiatras Thomas Holmes y Richard Rae en 1967 para investigar la relación entre el estrés y la enfermedad.

Pero antes de profundizar en el estrés que está viviendo la persona en ese momento, necesitamos saber un poco sobre su vida en general en esas fechas y después ya buscaremos cuál es el estrés y que se pueda relacionar con su motivo de consulta.

En ese momento (hace un año), me comenta que vive en una casa familiar en el piso de arriba, y que sus padres viven en la planta de abajo. Se comunican los pisos interiormente con una escalera. Tiene un novio desde hace tres años, y han estado viviendo juntos en ese piso, pero que hace aproximadamente un mes, él se ha tenido que trasladar a otra ciudad por motivos laborales.

 

El estrés

Al marcharse su novio, empiezan a cambiar cosas en la casa con sus padres, sobre todo con su madre.

– Me agobia mi madre, está como muy encima de mí. Por un lado es cómodo para mí, como y ceno con ellos, me ayudan en el día a día, pero siento que así no me estoy responsabilizando de mis cosas, como que no me organizo.

Todo esto es un cambio importante en su vida, ya que cuando su pareja estaba viviendo allí, los padres se comportaban de otra forma diferente.

– Era como que había más espacio entre nosotros y cada uno hacía su vida sin interferir en la vida de los demás. Pero cuando se fue mi pareja es entonces cuando empecé a sentir que mi madre me agobiaba.

El coche y sus simbolismos

– ¿Cuándo te pasó por primera vez? ¿Te acuerdas?

– Me acuerdo mucho de las dos primeras veces que fueron las más intensas. Entonces volvía de estudiar y me dirigía hacia mi casa, es cuando me puse nerviosa y comencé a sentir ansiedad. No sabía lo que me pasaba, no comprendía nada.

La primera pista que tenemos es hacia dónde se dirigía la persona justo antes de la manifestación de los síntomas, hacia su casa. Su inconsciente le está dando un mensaje de que en casa hay un peligro. El inconsciente biológico se está preparando para la acción al percibir un peligro en ese lugar, pero claro todo esto es inconsciente y si la persona no toma consciencia de esto, es un problema, porque así no se puede solucionar.

Puedes descubrir más cosas sobre la emoción del miedo en esta publicación que tengo en Instagram 

– ¿Qué significa para ti el coche?

– Me permite hacer muchas cosas, experimento libertad, independencia y movilidad.

Cuando dice esto se crea un silencio y empieza a comprender realmente el estrés que está viviendo con su madre. Al irse su novio, su madre se ha hecho más presente en su vida y poco a poco ha comenzado a sentir que estaba perdiendo su independencia. Por ejemplo, su madre subía a su piso sin avisar por las escaleras e invadía su espacio vital, cosa que antes no hacía cuando su novio estaba viviendo allí con ella. También esa sensación de pérdida de libertad y movilidad, cuando por ejemplo su madre le preguntaba constantemente por lo que hacía o dejaba de hacer, que dónde iba, con quién, horarios, etc.  

Su inconsciente, lo único que está haciendo es avisarle de que en casa hay un estrés, un peligro del que hacerse cargo, porque ella conscientemente no lo está viendo y no se está ocupando.

Ella se decía cosas como: “Es mi madre, es normal, no pasa nada, pero cómo le voy a decir a mi madre esto o lo otro, solo quiere ayudar”.

El peligro de la zona de confort

Poco a poco se fue alejando de ella misma, para encajar en lo que le decía su madre, y la verdad es que le resultaba bastante cómodo, no tenía que cocinar, le ayudaba con las tareas del hogar, su madre iba a pasear a las mascotas, hacer la compra, etc.

– ¿Y cómo salgo de esta situación? ¡Quiero ponerme bien! No quiero volver a tener esta desagradable sensación y además es que me limita mucho, quiero estar bien.

La solución siempre está en uno mismo

– ¿Y cómo crees que podrías solucionarlo? ¿Cuál crees que sería una buena solución para ti?

– Poner límites. Me he ido olvidando de mí poco a poco durante este tiempo. Ante la ausencia de mi pareja, he intentado cubrir ese vacío emocional que me ha quedado dentro de mí, con el amor de mis padres, concretamente con mi madre, que es la que ha estado más presente durante estos días.

Por un lado, su madre está haciendo lo que se le da bien, que es atender a su hija, estar encima, preocuparse. Seguro que para su madre el hecho de que se marche su pareja le ha venido bien para desplegar todo ese amor de madre, que no siempre hace bien a los hijos.

Al final no hay culpables

Pero aquí tenemos que tener cuidado de no echar culpas a nadie, ni siquiera a su madre. Ella misma es quien “ha abierto esa puerta” para que su madre entre y cubra ese vacío emocional que le ha dejado la ausencia de su pareja.

– Vale, ahora lo comprendo, ¿pero cómo puedo aprender a poner límites?

– No sé, dímelo tú. ¿Cómo podrías aprender a poner límites? ¿Conoces a alguien que sea así?

– Ostras, mi pareja, es así. Sabe lo que quiere, y va a por ello, y no permite que nadie interfiera. Es un poco egoísta. Está muy centrado en lo que quiere y es muy seguro.

La solución siempre está dentro de uno mismo, aunque a veces no salga a la primera, por eso en ocasiones es bueno dejarse acompañar por un profesional. Un acompañante que te haga las preguntas adecuadas para que la persona vea por ella misma cuál es la solución a sus problemas. Es como ir descubriendo unas piezas de un puzzle que estaban allí, pero que no se veían bien porque esas piezas estaban boca abajo. Ahora al dar la vuelta a esas piezas pueden verse con claridad y se pueden ir colocando en el lugar que les corresponden hasta montar el puzzle completo.

Proyectamos fuera lo que necesitamos dentro

– Esto que me acabas de contar es una proyección, lo que ves en tu pareja y a veces te molesta, es un aprendizaje de lo que necesitas incorporar en tu vida ahora para que puedas equilibrar tus energías. Ahora tú estás en la otra polaridad, te dejas invadir en muchos aspectos por tu madre, por ejemplo cuando irrumpe en tu casa sin avisar, cuando te dice lo que tienes que hacer, cuando te pregunta por todo como si fueras una niña y no tuvieras criterio propio. Tu madre al hacer esto cree que es lo mejor para ti, pero en realidad te está quitando tu poder personal y no te hace bien.

El proceso de individuación de Carl Gustav Jung

– Estás en un momento importante de tu vida, aprovéchalo. La persona más importante de tu vida eres tú misma. Has estado mucho tiempo fuera de ti, es momento de volver. Se trata de poner límites, aprender a decir NO a aquello que no quieras. Aprender a decir SÍ, a aquello que sí quieres. Primero saber qué es lo que quieres, y después ponerte en coherencia entre lo que piensas, sientes, haces y dices. Ahora estás por y para los demás, pero, ¿y tú?, ¿en qué posición quedas? Tienes que recuperar tu poder, tu individualidad, tu identidad. 

– Estás viviendo lo que se llama el “Proceso de Individuación”, concepto desarrollado por Carl Gustav Jung. Es un proceso a través del cual el niño/la niña, se convierte en una persona independiente, íntegra, en una persona completa, sin los condicionamientos de los padres, pero especialmente de la madre. En el proceso de individuación, el primer cambio a realizar es con la madre, con quien tenemos ese vínculo especial que nos ha unido a ella, y no solo físicamente porque estábamos unidos por el cordón umbilical, sino a todos los niveles (mental,  emocional, conductual).

Los símbolos y sus significados

– Ahora mismo, esa escalera que une vuestros pisos es como un simbolismo de ese cordón umbilical que os une. Ella aparece cuando le viene en gana, sin preguntar. Pero esto te está afectando. ¿Qué estás dispuesta a hacer tú, para recuperar tu identidad, tu individualidad, tu espacio, tu vida?

– Si te fijas es una energía de niño/a frente a una energía de adulto, por eso el permiso de conducir solo te lo puedes sacar cuando eres mayor de edad. Es un simbolismo más, relacionado con sensaciones como la de sentir libertad, independencia y poder moverte por la vida, experimentando.

Seguimiento tras la sesión

Tras la primera sesión, me comenta en los seguimientos que realizamos, que se le ha ocurrido poner un pestillo en esa escalera de forma que si alguien quiere acceder a su piso, antes tendrá que llamar y será ella quien decida si es el momento oportuno o no. Este gesto, aunque parezca poca cosa es muy importante y le dará la fuerza que necesita para recuperar su poder personal.

Ella también ha comprendido que aquello que le molestaba de su pareja es una proyección y tiene que cambiar su percepción al respecto para incorporarla en ella misma. Tiene que aprender todo esto de su pareja e ir poco a poco integrando esta forma de funcionar en ella hasta encontrar un equilibrio en su vida.

Simbolismos del coche

El coche también simboliza ese proceso de individuación, ya que a parte de “ser mayores” (al tener la edad para sacarse el permiso de conducir) nos permite movernos de forma individual e independiente por el mundo. Vamos donde queremos, cuando queremos sin tener que dar explicaciones a nadie.

Otro simbolismo del coche podría estar relacionado con el útero materno. ¿No te ha pasado que hay veces que entras en tu coche y te sientes protegido/a, seguro/a, resguardado/a? Resguardado por ejemplo cuando hace frío, hay una fuerte lluvia, o hace mucho viento? Todo se escucha allí dentro como si estuviera insonorizado, dentro de un búnker, protegido/a de cualquier peligro exterior.

Me pregunto si será así como se siente un bebé dentro del vientre de su madre. Puede ser que su inconsciente haya hecho esta asociación entre el coche y su madre, además de dirigirse a casa (donde estaba el peligro simbólico) cuando aparecieron estos síntomas.

Experimentamos las polaridades para encontrar el equilibrio

– Recuerda que tu madre no tiene la culpa de nada de lo que está sucediendo aquí. Lo más probable es que tu madre viviera todo lo contrario a lo que ella te está ofreciendo ahora, y tuviera una infancia con carencias emocionales.

– Ostras, es verdad, mi madre no tuvo ninguna atención de su madre (silencio).

– Esto es lo que suele ocurrir, nos movemos por polaridades. Como tu madre tuvo esa carencia, ella intenta ofrecer justo lo contrario, para evitarte ese dolor que ella experimentó. Lo que sucede es que pasa de una polaridad a la otra, sin ser ella consciente de que tanto una polaridad como la otra esconde dolor y sufrimiento. Como decía Buda, la solución está en el camino medio. En este caso lo ideal sería encontrar un equilibrio entre “estar muy presente” que llega hasta agobiar (como está haciendo ahora tu madre contigo), y “una ausencia total” (como ella experimentó en el pasado con su madre).

Pero claro, esto no puede ser solucionado si no se es consciente de ello. Tú estás aquí ahora para aprender esto también y hacerlo consciente.

Varias semanas después

Pasadas varias semanas me comenta que está mucho mejor y que siente que algo en su interior ha cambiado. Incluso duerme mejor por las noches.

Me comenta que ya ha puesto por fin ese pestillo en la puerta y que además ha instalado un timbre. Antes de instalarlo le comentó a su madre que iba a poner ese pestillo con las explicaciones pertinentes. Su madre al principio se enfadó al no estar de acuerdo, pero al final accedió y le dijo que hiciera lo que quisiera.

 Ahora cuando su madre quiera verla tendrá antes que llamarle al timbre y ella decidirá si es el momento oportuno o si le viene mejor en otro momento. Es un pequeño gesto conductual, pero con gran carga simbólica que está relacionada con poner límites y el proceso de individuación.

La pirámide de Robert Dilts

Para comprender mejor este párrafo recomiendo leer mi post: Los niveles lógicos y neurológicos de Robert Dilts.

Al poner este pestillo (conducta) en la escalera que une su casa con la casa de su madre (ambiente), no sólo se ha realizado el cambio a nivel correctivo, sino que se han producido cambios a niveles superiores como en las capacidades, creencias y valores (cambios generativos). Al hacerlo, ella consigue poner límites, privacidad, intimidad, independencia y libertad. Esto son valores importantes que serán los cimientos en los que construir su nueva identidad (cambio evolutivo) y que está relacionado con el proceso de individuación de Jung.

Transformación interior

Es una transformación interior, como cuando sale de su crisálida una mariposa. Se han reforzado sus creencias y valores tales como “poner límites, privacidad, intimidad, independencia y libertad”. Ahora comprende que todo esto es muy importante en este momento de su vida que le servirá para afrontar esta nueva etapa, para construir su nueva identidad y conectarse con ella misma desde la fortaleza.

Por el momento, el nivel de estrés con el coche ha bajado hasta el punto en que puede volver a conducir. Aunque lo hace con prudencia por si volviera a suceder y que no le pille por sorpresa.

Ahora comprende que su inconsciente le estaba avisando de un “peligro” relacionado con la madre y su proceso de individuación. Por lo que si vuelve a sentir ese miedo a conducir, al saber ya cuál es el conflicto emocional, podrá poner más recursos para solucionar el problema.

Este caso me ha resultado muy interesante, por eso decido publicarlo y espero que le pueda servir a alguien a tomar consciencia de sus conflictos emocionales y esperanza de que las cosas se pueden solucionar. Esto no quiere decir que todas las personas que presenten unos síntomas similares vayan a tener el mismo conflicto emocional, ya que se tiene que analizar cada caso en particular y descifrar lo que el inconsciente le quiere transmitir a la persona. Como las personas, cada caso es único, y no se puede generalizar.

También puedes seguir otras publicaciones más cortas que voy realizando en mis redes sociales:

Mi página de Facebook haciendo  click aquí

Mi Instagram haciendo click aquí

 

Y escuchar las inducciones que voy realizando periódicamente en mi canal de YouTube haciendo click aquí. 

Para más información, puedes seguir leyendo los posts o enviarme tus dudas por correo

Javier Badía – Acompañante en Bioneuroemoción® – Máster en PNL – Hipnosis – Coaching

Comenta con tu cuenta de Facebook
× Contacta ahora