Los problemas no existen

Los problemas no existen

¿Por qué el cuaderno de matemáticas se suicidó? Porque tenía muchos problemas.

¿Cuántas veces has escuchado o dicho “tengo un problema”? Pues déjame decirte que los problemas no existen.

¡¿Cómo que no existen los problemas?!

Pues yo no tengo cómo pagar la hipoteca, mi pareja me ha abandonado, tengo insomnio, timidez o vacío emocional…

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Sí claro, te comprendo porque todos hemos sido educados desde este paradigma. Pero yo te voy a dar una perspectiva diferente que si la integras, te facilitará un poco más la vida. ¿Estás preparado? Pues vamos allá.

¿Qué es un problema?

Un problema es una cuestión que se trata de aclarar. Es una proposición o dificultad de solución dudosa.

Primero tenemos que tener en cuenta que para que aparezca un problema tiene que haber un cambio, sea el que sea, si no el problema ya estaría de antes.

Un problema en realidad, es una percepción subjetiva de una situación determinada.

¿Qué quieres decir con esto? No estoy comprendiendo nada.

Vamos a analizar esta definición, porque si la comprendes te relajarás un poco más ante cualquier “problema que tengas o se te presente en el futuro”.

Percepción hace referencia a la manera en que una persona percibe o comprende algo.

Subjetivo hace referencia a los sentimientos de la persona y su  valoración personal de algo.

Una situación es un conjunto de circunstancias, condiciones o características que rodean a una persona, animal o cosa.

La polaridad o contrario de subjetivo, sería objetivo, y hace referencia a juicios de valor atendiendo a los hechos y la lógica, y no a los propios sentimientos o sensaciones.

Por lo tanto la clave está en dejar de ser subjetivos y analizar la situación desde un punto de vista más objetivo, analizando la situación sin dejarse llevar por ese torrente de emociones y sentimientos negativos.

Al realizar esto, ya estamos haciendo un primer cambio en nuestra forma de percibir esa situación (anteriormente llamado problema).

¿Qué pasa si cambio mi percepción y analizo esa situación desde una forma más objetiva?

Pues primero de todo, ya tiene mucho menos peso al quitarle toda la carga emocional. Con este nuevo estado, podré pensar mejor y analizar la situación más tranquilamente, el estrés se reduce.

¿O crees que piensas igual cuando estás en estrés que cuando estás en calma y tranquilo?

Como he comentado, el que tiene un problema se está resistiendo a algún tipo de cambio. Analicemos los casos que he señalado anteriormente:

No tengo cómo pagar la hipoteca, ¿A qué cambio me podría estar resistiendo? Se me ocurren varios, que tengas que abandonar esa vivienda, que tengas que ir a vivir a otro sitio, que alquiles en lugar de comprar, etc. Estabas viviendo una situación y ahora ha cambiado. Este cambio no es de tu agrado y lo calificas de problema porque no te adaptas a la nueva situación.

Vamos con el otro ejemplo: Mi pareja me ha abandonado, a lo mejor tengo que aprender a estar solo, o voy a encontrar otra persona que va a encajar mejor con mi forma de ser, etc. La cuestión es que tengo un problema porque no me apetece adaptarme a ese cambio.

¿Y qué pasa con el resto de ejemplos: Tengo insomnio, timidez o vacío emocional? Pues más de lo mismo, hay una parte de mí que no quiere eso y le gustaría que las cosas fueran de otra forma diferente.

En realidad todos estos ejemplos son situaciones concretas, datos específicos sin ningún componente emocional. Puede que a otra persona le de igual quedarse sin pareja porque quiere vivir la experiencia de estar solo, o no tener como pagar la hipoteca porque buscará otra vivienda que se le ajuste mejor.

Si me resisto al cambio aparece el problema, sin embargo si me voy a la otra polaridad relacionada con la aceptación, se reducen los elevados niveles de estrés.

¿Puedo cambiar esta situación que no me gusta?

Si la respuesta es sí, ¡hazlo!

Si la respuesta es no, ¡acéptalo y a otra cosa mariposa!

Resumiendo, el que tiene un problema se está resistiendo al cambio y no acepta lo que le sucede; sin embargo el que acepta, se adapta y vive mejor los cambios.

Cambia tu percepción y encontrarás una solución a esa situación específica.

Y tú, ¿tienes algún problema?

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Javier Badía – Acompañante en Bioneuroemoción® – Máster en PNL – Hipnosis – Coaching

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