La buena formulación de objetivos en 8 pasos

La buena formulación de objetivos en 8 pasos

¿Cuántas veces te has planteado un objetivo o una meta y finalmente no lo has conseguido?

Muchas veces, no se consiguen los objetivos que nos planteamos, simplemente porque no están bien formulados.

¿Sabías que si un objetivo está bien formulado ya tienes el 50% conseguido?

Si prefieres escuchar el Post puedes hacer clic en el reproductor. Encontrarás ejemplos de cada uno de los 8 pasos y también ejemplos reales de objetivos mal formulados, y los motivos básicos por los que no cumplen los requisitos de la buena formulación de objetivos.

Nuestra parte consciente abarca un 5% de nuestra psique, mientras que el inconsciente abarca un 95% (y este porcentaje es siendo un poco generoso hacia la parte consciente ya que hay algunos expertos que hablan de sólo un 3% o menos).

La finalidad de este post es definir adecuadamente el objetivo que se desea conseguir, siguiendo los requisitos de la buena formulación en 8 pasos.

La buena formulación de objetivos en 8 pasos

Para conseguir un objetivo o una meta, tenemos que verificar que cumple unas reglas básicas de la buena formulación de objetivos en 8 pasos.

1.- Definición clara, concreta y específica.

2.- Formulado en positivo.

3.- Alcanzable y apropiado a las capacidades del sujeto.

4.- Iniciado y mantenido por uno mismo.

5.- Que conserve la I.P. (Intención Positiva) del Estado Actual.

6.- En un tiempo real.

7.- Que sea ecológico.

8.- Que la definición y evaluación contengan elementos sensoriales basados en la evidencia.

*Tras definir nuestra meta mediante la buena formulación de objetivos en 8 pasos, podremos elaborar un plan de acción para conseguir esa meta deseada. 

1.- Definición clara, concreta y específica.

Tenemos que tener en cuenta que cuanto más claro, concreto y específico sea el objetivo, más probabilidades de éxito tendremos para alcanzarlo.

¿Qué es lo que quieres concretamente? ¿Dónde, cuándo y con quién lo quieres? ¿Podrías definir esto que quieres, empleando el menor número de palabras posibles y que se comprenda perfectamente?

2.- Tiene que estar formulado en positivo.

¿El objetivo contiene alguna negación? (No, ni, ninguno, nadie, dejar de, perder, etc.)

¿Podrías decir lo mismo empleando una formulación positiva?

Tendríamos que cambiar la configuración de lo que queremos conseguir pero de una forma diferente y en positivo, básicamente porque el inconsciente no comprende la palabra NO.

Aquí es donde la labor de un Coach puede ser de gran ayuda, planteando las preguntas necesarias para que la persona busque esa formulación adecuada y en positivo.

3.- Que sea alcanzable y apropiado a las capacidades de la persona.

De nada sirve proponerse un objetivo que sea imposible o poco probable. El objetivo tiene que ser realista y apropiado a las capacidades de la persona.

Si el objetivo, aunque sea alcanzable es demasiado grande, lo ideal es ir alcanzando pequeñas metas antes de conseguir el gran objetivo final.

4.- Iniciado y mantenido por uno mismo.

Lo ideal es que el objetivo lo podamos iniciar y llevar a cabo por nosotros mismos, sin la necesidad de depender de terceras personas.

Cuando algo depende de terceras personas, perdemos nuestra motivación, y nuestro poder de acción se ve limitado. Porque pese a que pongamos todo el empeño en conseguirlo, siempre estaremos dependiendo de algo externo a nosotros, y esto al inconsciente no le gusta demasiado.

5.- Que conserve la Intención Positiva del Estado Actual.

Todo comportamiento humano tiene una intención positiva. Incluso el estado actual, ese con el que no te sientes contento, ese que quieres cambiar, tiene algo positivo o bueno para ti en estos momentos de tu vida. De no ser así no lo estarías haciendo y tendrías otros comportamientos diferentes.

Es importante preguntarse, ¿Qué es lo que consigo con mi estado actual? ¿Qué es lo que estoy consiguiendo al estar en esta situación? Al final seguro que encuentras un valor, un estado esencial que hace que mantengas estos comportamientos que tienes y no otros. Ejemplos  de estos valores o estados esenciales podrían ser tranquilidad, paz, calma, seguridad, etc.

La intención positiva que tenemos que obtener en el estado deseado tiene que ser por lo menos, igual de importante que el estado actual, y si es superior mucho mejor. Si no es así, es muy probable que no consigas tu objetivo.

6.- En un tiempo real.

Para que un objetivo esté bien formulado lo ideal sería poner un plazo de tiempo máximo en el que lo queramos conseguir, y que este plazo de tiempo sea adecuado, ni muy apresurado ni muy lejano en el tiempo. 

Si el plazo es el adecuado, será como activar un cronómetro a la vez que se dispara el pistoletazo de salida. Sería como un marcador que ponemos a nivel inconsciente que nos va a motivar para poder alcanzarlo. A nuestro inconsciente le gustan los retos y activa todos los recursos necesarios (creatividad, inteligencia, motivación, etc.) para conseguir aquello que se propone.

7: Ecológico.

Antes de dar por válido el objetivo, tenemos que hacer un análisis de lo que pasará cuando finalmente se consiga. Cualquier cambio que se produzca en la persona, va a afectar a su  alrededor, a su sistema. Tenemos que valorar si ese cambio va a ser positivo o si por el contrario le va a afectar a alguien de forma negativa.

¿Cuándo consiga este objetivo será bueno para mí? ¿Será bueno para las personas que me rodean y seres queridos? ¿Qué cambios se producirán? ¿Serán cambios positivos? ¿Afectará a alguien de forma negativa? ¿Qué pasará con mi pareja, padres, familia, amigos si lo consigo? ¿Hay alguien o algo que me impida realizarlo?

8.- Que la definición y evaluación contengan elementos sensoriales basados en la evidencia.

Una vez definido el objetivo, tenemos que saber mediante evidencias sensoriales (lo que veo, lo que oigo, lo que siento) si nos estamos acercando o alejando de dicho objetivo. Es hacer consciente, a través de las evidencias sensoriales, en qué estado nos encontramos de nuestro trayecto.

¿Antes de alcanzarlo, como sabrás que SÍ te estás acercando al objetivo?

¿Antes de alcanzarlo, como sabrás que NO te estás acercando al objetivo?

¿Qué verás? ¿Qué oirás? ¿Qué te dirás? ¿Qué sentirás?

¿Cómo sabrás que has alcanzado el objetivo? ¿Cómo sabrás que no lo has alcanzado?

 

En el Podcast que he preparado podrás encontrar ejemplos de cada uno de los pasos analizados. Además, en él se plantean ejemplos reales de objetivos mal formulados, y los motivos básicos por los que no cumplen los requisitos mínimos de la buena formulación en 8 pasos.

Formula tu objetivo adecuadamente y ya tendrás el 50% conseguido.

Te propongo conseguir el otro 50% con un buen Plan de acción que realizaremos juntos.

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Recuerda que cada minuto que inviertes en ti, en tu bienestar emocional, es un regalo para tu presente y para tu futuro.

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Javier Badía – Acompañante en Bioneuroemoción® – Máster en PNL – Hipnosis – Coaching

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